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miércoles 10 de noviembre de 2010

OPERACION HERMES CARTA ABIERTA A LA UE

CARTA ABIERTA
AL PARLAMENTO EUROPEO
AL COMITÉ EUROPEO PARA LA PREVENCION DE LA TORTURA Y DE LAS PENAS O TRATOS INHUMANOS O DEGRADANTES
A LA COMISION EUROPEA CONTRA EL RACISMO Y LA INTOLERANCIA (CERI)
AL COMISARIO EUROPEO PARA LOS DERECHOS HUMANOS

HERMES, DIOS DE LOS VIAJES
El 19 de Octubre el periódico El Mundo publicó un artículo sobre la busca y captura de los inmigrantes en situación irregular dentro de una operación policial coordinada de la Unión Europea, llamada operación Hermes, la noticia hace referencia a la web oficial de la Presidencia belga, la «operación conjunta» Hermes persigue «establecer una más detallada y completa imagen de las rutas de la inmigración ilegal y el tráfico de seres humanos en el espacio Schengen, en colaboración con los países que no forman parte de este área, con el fin de extraer eventuales conclusiones políticas en el futuro».
Esta iniciativa, tiene como objetivo según la UE, probar las estadísticas que aportaron los estados miembros en una primera fase con el fin de esbozar un mapa de Europa en el que estuvieran trazadas las rutas de la inmigración ilegal.
Durante esta semana, los efectivos policiales revisan trenes y autobuses, fundamentalmente, a la busca y captura de los sin papeles.

Resulta perversa la persecución y humillación a la que se somete a ciudadanos que no han cometido ningún delito penal con el higiénico objetivo de contrastar unas estadísticas para elaborar un mapa. Castigando el derecho a la libertad de circulación de las personas, mientras se justifica todo tipo delitos financieros amparándolos el derecho a la libertad de comercio y de movimiento de capitales.
El 20 de Octubre en la contraportada de La Vanguardia, Ramiro Santisteban, superviviente de Mauthausen, preguntado sobre porque los jóvenes SS eran tan crueles contesta: “estaba todo ideado. Aquellos jóvenes tenían prohibido acercarse a menos de seis metros de nosotros y rotaban continuamente, no había contacto humano, éramos cosas”.
El poder del sistema para controlar a la población necesita la colaboración de individuos a los que se exige que acosen y detengan. La noticia de el diario El Mundo termina con una frase del comentario que hacían los agentes que detuvieron a una mujer que viaja en un autobús con su pareja hacia Oviedo: sus superiores «les felicitaron porque habían cogido a más de una decena de personas en la estación de trenes».
La señora confiesa que los agentes “Eran buena gente, me trataron bien”. Eso, después de relatar que el amable proceso de identificación “… no la libró de pasar seis horas y media en el calabozo. … donde tuvo que orinar en el plato de lentejas que le dieron para comer porque no aguantaba más las ganas y no había nadie cerca a quien avisar. No tenía luz en la celda, sólo la del pasillo. Además se moría de frío”.
Ramiro Santisteban a la pregunta de si no había ningún SS con una mínima empatía, contesta: “si lograbas cruzar una palabra con ellos luego les costaba más matarte. Yo pertenecia a un grupo( ...)que tuvo un jefe que no era un verdadero SS, nunca nos trató mal y nos llamaba por el nombre”.
Protocolos científicos, aplicados en base a criterios de seguridad para hacer más eficaces medidas higiénicas contra una parte de población, tienen una historia suficientemente amarga como para hacer sonar la alarma que movilice a las instituciones y a los ciudadanos y que nadie pueda ser considerado “cosa “ni ser perseguido por haber sido previamente ilegalizado a través de un artilugio administrativo, exigiendo garantías democráticas para todos
Dado que sus organismos tienen la función de hacer respetar los Derechos Humanos en la UE, solicitamos su intervención para sancionar la citada operación y evitar que hechos de este tipo se repitan en el futuro

Centro de Defensa y Estudio de los Derechos Humanos
Madrid, 8 de Noviembre de 2010